Un hombre incómodo para las petroleras

Para este científico, que ha investigado a los principales responsables del cambio climático, las compañías que empiecen a invertir en fuentes alternativas de energía serán los futuros líderes y transformarán la economía global.

A Richard Heede no lo deben querer mucho en el sector de los combustibles fósiles. Tras recopilar datos por años, este científico calculó quiénes estaban detrás de la mayor cantidad de emisiones de gases efecto invernadero, unos de los culpables del cambio climático. Su investigación arrojó una conclusión que incomodó a muchos empresarios: dos tercios de las emisiones causadas por el hombre fueron originadas por 90 compañías relacionadas con la explotación de combustibles fósiles.

Heede, que también encontró que ocho multinacionales cargaban la responsabilidad de haber emitido el 20 % de las emisiones mundiales de carbono, estuvo hace poco en Colombia. Visitó nuestro país para participar en el Primer Taller Latinoamericano sobre Estrategias de Litigo sobre Cambio Climático y Derechos Humanos. Antes de que lo abandonara, conversamos con él.

Hace poco, en Colombia, 25 jóvenes interpusieron una tutela para que se cumplan los acuerdos sobre cambio climático firmados en París y para que se proteja la Amazonia. Finalmente, la Corte Suprema de Justicia les dio la razón. ¿Qué significó este logro?

Es un caso crucial, muy importante para la juventud. Al mismo tiempo, es un ejemplo para los jóvenes del resto del mundo e incluso para los niños que no han nacido, pues es un precedente reconocido por la ley y por los tribunales en la protección del ambiente. Felicito a los demandantes y a Dejusticia por su trabajo.

Su trabajo ha consistido en identificar y cuantificar la emisión gases efecto invernadero (GEI) por parte de las empresas. Posteriormente, su investigación fue utilizada por diferentes abogados para demandar a algunas multinacionales. ¿En qué consistió esa metodología?

Abogados en Estados Unidos, en Alemania y una comisión de derechos humanos en las Filipinas han utilizado mi información como base para identificar a los demandados. Y esto ejerce presión sobre las empresas para que ellos consideren sus planes de negocios y para que desarrollen estrategias para ver cómo pueden reducir la exposición al riesgo. Es decir, cómo manejar el riesgo y así reducir las posibilidades de ser demandados. Deben pensar en cómo hacer inversiones en fuentes alternativas de energía en lugar de seguir siendo empresas dedicadas a los combustibles fósiles. Las empresas que demuestren liderazgo en este aspecto probablemente serán los ganadores del nuevo sistema energético y van a ayudar a contribuir en la transformación de la economía global.

¿Por qué concentrarse en las empresas petroleras si todos, en cierta medida, formamos parte de esa cadena del carbono?

Una colega que dirige el Centro Internacional de Derecho dice: si todos somos responsables, no hay responsables. Y es cierto. Cada ser humano contribuye con emisiones hacia la atmósfera, pero claramente hay una responsabilidad y una carga mayor sobre las empresas de combustibles fósiles. No solamente han utilizado los combustibles fósiles para producir sus productos, sino que han invertido en negar el cambio climático para impedir, por ejemplo, la legislación vaya a limitar sus negocios. Entonces nosotros simplemente trazamos los miles de millones de emisiones de carbono provenientes de combustibles fósiles, identificamos a las compañías y las cantidades que cada una de ellas extrajo y vendió. Las empresas de gas, petróleo y carbón comparten esta carga de ser líderes. Nosotros decidimos enfocarnos en 90 de las más grandes.

En ese sentido, ¿qué beneficios específicos trae el litigio contra esas empresas?

En primer lugar se les llama la atención de que hay un riesgo a su existencia: si continúan invirtiendo en esos recursos, van a hacer que el mundo exceda los 2 grados Celsius que no debe exceder la temperatura del planeta. De esta manera se les envía una señal a sus juntas directivas y a sus gerentes para que alineen sus planes de negocios con esa meta de reducir las emisiones de carbono.

Estados estadounidenses como California demandaron a empresas petroleras por su responsabilidad frente al cambio climático. ¿Cómo replicar este tipo de procesos en América Latina cuando los prospectos legales son distintos?

Esa sería una buena pregunta para expertos locales en temas legales. Yo no lo soy, pero sí estoy absolutamente convencido de que, exitosos o no, los casos norteamericanos y en otras partes del mundo están formando una narrativa. No estoy hablando de las estrategias legales, sino sobre que el desarrollo responsable del carbono es un problema de todos.

En algunos aspectos encontramos que hay gobiernos que están negando el discurso científico. ¿Cómo luchar contra ese tipo de propuestas?

La negación del cambio climático tiene, claramente, sus impactos. Ayuda a seguir invirtiendo en la extracción de combustibles fósiles, pero también a la inversión de miles de millones en plantas de generación electrizada basadas en carbón en Asia y en muchas partes para aumentar el suministro eléctrico a partir de carbón.

¿Qué le gustaría decirles a las nuevas generaciones que son las que tienen que enfrentar con mayor fuerza el cambio climático?

Tengo una hija que entiende el cambio climático bastante bien, pero tengo una preocupación por todos nuestros niños que van a tener que lidiar con los aspectos más severos del cambio climático. Condiciones climáticas extremas. Son cosas que apenas empezamos a deslumbrar en este momento. Así que animo a todos los niños alrededor del mundo para que se pongan de pie y exijan acciones en pro del clima. En sus territorios, en sus países. Eso no es sólo un llamado para la acción de los gobiernos, también es un llamado para actuar en nuestras comunidades, de las empresas en las que trabajamos y de nuestras propias vidas.

Por: Santiago Ardila Periodista de Dejusticia.