2018 y las elecciones en posconflicto

Las elecciones de 2018 registran el menor nivel de riesgo de violencia desde hace 11 años, cuando la Misión de Observación Electoral empezó a hacer esta medición. El documento se presentó a menos de un mes de las elecciones de Congreso y a poco más de cien días de la primera vuelta presidencial, que se realizará el 27 de mayo.

“Hay un efecto positivo que muestran los mapas de riesgo Electoral MOE desde la desmovilización de los ex combatientes y es la disminución de la violencia”, señaló Alejandra Barrios, Directora de la Misión de Observación Electoral – MOE, el pasado jueves durante el lanzamiento de los Mapas y factores de riesgo electoral, elecciones nacionales, Colombia 2018.

Ese mismo día, entrada ya la noche, las Farc anunciaba la suspensión temporal de su campaña política, debido a las protestas contra su candidato a la presidencia, Rodrigo Londoño, Timochenko, en distintas regiones del país.

Desde la Campaña de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, indicaron que “los sucesivos ataques” reflejan “la existencia de un plan coordinado, dirigido a impedir la participación política de un partido constituido”, luego de la firma del Acuerdo de Paz.

Una participación política que indiscutiblemente generó y –genera aún– gran expectativa por tratarse justamente de la participación democrática del grupo insurgente que durante largos años y, de manera vehemente, combatió contra el Estado.

Algunas cifras del Mapa de Riesgos

– Para 2018, el equipo de investigadores de la MOE identificó 355 municipios en riesgo de fraude para la votación a la Cámara de Representantes (el 32% del total del país) y 379 en igual condición para la elección al Senado (el 34% de Colombia).

– A pesar de una importante reducción frente a las alertas de años pasados, 306 municipios colombianos (27%) están en riesgo de afectación de las elecciones por factores de violencia.

– Es preocupante –como lo señala el informe de la MOE– que en 166 poblaciones colombianas (15% del país) coincidan los riesgos de fraude y de violencia, razón por la cual los investigadores hacen un llamado especial sobre estas poblaciones.

– Otro de los aspectos reveladores –y preocupantes– del documento indica que 11 ciudades capitales con riesgo electoral alto y extremo suman un censo electoral de 10 millones y medio de electores, que equivalen al 30% del censo electoral nacional. Tenemos: Bogotá D.C., Bucaramanga, Cali, Cartagena, Ibagué, Popayán, San José del Guaviare, Santa Marta, Pereira, Tunja y Villavicencio.

De los poco más de 36 millones de personas que componen el censo electoral, cinco millones están en Bogotá (casi 16%), lo cual la convierte en el primer bastión electoral del país y un suculento plato democrático apetecido para cualquier político.

Elecciones en posconflicto

– 14 municipios, de donde las Farc se desmovilizaron, están en riesgo electoral por la posibilidad de fraude y violencia.

– Para las elecciones de 2018 hay 412 municipios (el 37% del país) en riesgo por desplazamiento, pues los datos oficiales de la Unidad de Víctimas sostienen que en este número de municipios se expulsó personas de manera forzada durante 2017, lo que pone en riesgo su derecho a la participación.

– A medida que se reduce el conflicto y baja la presencia de grupos armados ilegales, el desplazamiento forzado también desciende.

– La MOE identificó que, en las 16 regiones priorizadas para el posconflicto, a pesar de ser el 34% del área del país, vive menos del 10% de la población y se encuentra solo el 7,6% del censo electoral.

– El 46% de estos municipios podrían tener colombianos mayores de 18 años, pero no cedulados o no registrados para votar. Además, el 70% de estas regiones puede presentar dificultades de acceso a los puestos de votación, y lo que es más grave, durante todo el 2016 se ha observado que estos territorios concentran la tercera parte de las víctimas de la violencia política y social registrada por la MOE en el país, pero al despejar los casos graves (atentados y asesinatos), las 16 regiones presentan casi el 50% de los casos.

– De los 167 municipios que componen las zonas especiales de paz, 33 presentan riesgo por niveles atípicamente altos de votos nulos en las elecciones al Senado; 42 presentan el mismo tipo de riesgo en las elecciones a Cámara de Representantes; y 19 presentan riesgo por niveles atípicos de tarjetones no marcados en las elecciones legislativas en general.

Riesgo por factores de violencia

Para las elecciones nacionales del año 2018 la Misión de Observación identificó 305 municipios de Colombia que tienen riesgo consolidado por factores de violencia.

Vale la pena destacar que estas elecciones 2018, serán el primer escenario democrático en donde la guerrilla de las Farc estará jugando del lado de la institucionalidad, postulando candidatos en las diferentes corporaciones que se eligen este año.

Antioquia es el departamento que más municipios en riesgo tiene, no obstante casos como los de Guaviare, Chocó y Arauca despiertan grandes alertas por tener más del 80% de sus municipios con riesgo por factores de violencia.

Al comparar los niveles de riesgo con la elección local de 2015, el impacto es mayor en los municipios con riesgo medio, que disminuyó un 40% (90 municipios), y en el riesgo extremo, que se redujo un 38% (30 municipios). Un aspecto importante de señalar es la aparición del riesgo en 71 municipios en 19 departamentos, que no aparecían en la medición de 2015.

Existen 234 municipios donde coincide el riesgo de los periodos 2015 y 2018. De este universo, en 81 municipios disminuyó el nivel de riesgo, mientras que en 41 aumentó.

El 92.9% de los municipios reportan un nivel medio de riesgo por niveles atípicos de votos nulos o tarjetones no marcados en Cámara y Senado. Muy pocos municipios, solo 6, presentan un nivel de riesgo extremadamente alto, fenómeno que sólo se presenta para niveles atípicamente altos de votos nulos.

Finalmente, la MOE destaca el Riesgo por Violencia política: Entre enero y noviembre de 2017, la Misión ha registrado un total de 232 víctimas de violencia política y social, distribuidas en 116 municipios; 89 víctimas (el 38%) hacen parte de la violencia política en sentido reducido (es decir contra políticos y funcionarios específicamente) y 143 víctimas (el 62%) son violencia social (contra líderes sociales y líderes de JAC).

Por: Álvaro Ortiz Ramos. Editor Semanario Virtual Caja de Herramientas

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